viernes, 3 de octubre de 2008

Lenta evolución

Con uno diferente no parecería el de siempre. Entro en la tienda satisfecho de la mano de su madre. Cientos de pantalones colgaban de las perchas, en tejido de casi todos los colores. Llevaba casi dos años soñando con ese momento y odiando vestir siempre la misma ropa, aunque nunca lo dijo en casa, esas cosas no se decían. Se dirigieron a la dependienta gordita y su madre preguntó en voz baja. -¿Tienen pantalones de señora?.

Ella avanzó mucho aquel día. Él siguió con los pantalones que fueron antes de su hermano hasta el verano siguiente.

miércoles, 24 de septiembre de 2008

En aguas de nadie.

Un formidable gancho había resultado Lola para él, de la que ahora estaba colgado como un pescadito coleando. Hacia tres años ya que su relación con Julia se difuminó hasta desaparecer, y su paso por el dique seco hasta anoche, aunque lento en el tiempo, se le antojaba esta mañana ya como algo para olvidar. Sonó su móvil y al ver en la pantalla el numero de su hermano, se le iluminó la cara. Le pormenorizaría cada uno de los minutos de placer de aquella noche. Comenzó por contarle quien era ella y Paco le cortó en seco. -Lola tiene un trastorno bipolar. Cada noche hace lo mismo con uno diferente.

sábado, 20 de septiembre de 2008

El roto del embudo.

Esto es un atraco, ¡qué asco!. Así se van a quedar solos con su negocio. ¿No comprenden que sus honorarios son abusivos?, ¿Se piensan acaso que somos ricos o qué?. ¿Es qué en esta puta vida hay que pagar por todo tanto y tanto?.

-Mire una cosa señor, -le hablaba bajo y lentamente-, puede ir si quiere a la más cercana, ochenta kilómetros no es tanto, pero los precios son los mismos y, viniendo usted de esta comarca nos pagarán una comisión. Reconózcalo, nos necesita. Somos la funeraria de su vida, y permitame la broma, también de su muerte.

El hombre que escuchaba cabizbajo, le miró directo a los ojos y le derribó de un formidable gancho.

jueves, 18 de septiembre de 2008

Vuelvo a visitarte.

Por fin se decidió a entrar. En la sucursal bancaria todo estaba como siempre. Las mismas caras, el mismo rumor sordo, los folletos publicitarios aquí y allá. Recordó con dolor su última visita hacía un año. Ese fatídico día en que el director le informó de que iban a ejecutar su vivienda y con ello sería desahuciado. Luego vino el fin de aquel calvario y lo demás. Otra vez empezaba a oprimirle el pecho como por entonces. Era ansiedad, de sobra lo sabía. Rápidamente se plantó frente al cajero y apuntándole con una pistola negra gritó. -¿Esto es un atraco!

lunes, 18 de agosto de 2008

Juego de rol

Le invitó a pasar con un leve movimiento de cabeza y Baltasar se quedó helado. El juego de rol decía, "llamarás a la puerta de tu vecina en albornoz y le dirás que para ahorrar agua por lo del cambio climático, vas a ducharte con ella" y, le pareció gracioso, y posibilitador vería de qué, pero ahora con aquel joven en slip de licra tras la puerta y su vecina sonriendo dentro, recostada con un tanga en el sofá del salón, su cabeza estaba confusa. Por fin se decidió a entrar.

martes, 12 de agosto de 2008

Desablación.

Se fijaron en él intuyendo que venía andando por el pasillo justo hacia ellas. Alto y delgado dentro de su bata blanca, con el pelo entrecano y una barba milimetricamente rasurada enmarcando una boca carnosa bajo una nariz sobria a la que gobernaban dulcemente una pareja de ojos color miel que le daban un aspecto bondadoso y seguro a la vez. Ellas, ébano y ropa de colores, avergonzadas bajaron la cabeza recordando sus sexos deformes tras la mutilación infantil.


-¿Ustedes son mis nuevas pacientes mandinga para la reconstrucción verdad? Tengan la bondad. Invitó con un ligero movimiento de cabeza.

martes, 5 de agosto de 2008

Culpable previo.

Lo presentía con claridad desde hacía tiempo, Europa se les estaba poniendo difícil por momentos. No importaban su incorporación a la urbanidad del viejo continente, sus jornadas de trabajo de varias horas más cada día por menos dinero. No importaba que tuvieran que alimentar a sus familias ni que agacharan la cabeza por la mera subsistencia. Su etnia les hacía culpables previos, luego ya veríamos. Salió a la calle con el documento de identidad entre los dedos, y encontró soldados patrullando que se fijaron en él.

viernes, 25 de julio de 2008

Lección.

Está resucitando.


-¿Cómo puedes saberlo?. Yo no oigo nada, no veo movimiento alguno.


-La inmovilidad silenciosa esconde en ocasiones grandes sorpresas hijo mio.


-Pero... no lo entiendo.


-También aun no entendiendo podemos prever cosas que ocurrirán en el futuro.


-¿Y la conciencia tiene vida propia?.


-Si hijo mio, la que tú le des con tu latido.


Esperanzados trabajaron aquella mañana codo con codo, con mayor ilusión. Al acabar la jornada el muchacho seguía sin ver ni oír nada, pero ya lo presentía con claridad.


lunes, 21 de julio de 2008

Resucitando.

Aún desesperanzada deambula por la casa. Le busca en cada revuelta, huele sus ropas, toca sus libros, relee sus poemas de amor. Estaba tan vivo y era tan hermoso amarle que le parece imposible su muerte en ese accidente absurdo.

Se mira en el espejo del salón. Continua siendo joven y bonita y tímidamente sonríe. Es verano. Se sienta en el sofá donde lo hacía con él, se recuesta, cierra los ojos y se entrega al amor propio. Está resucitando.

lunes, 14 de julio de 2008

Espejismo y muerte.

Cada verano se lo proponía pero nunca el dinero era suficiente. Europa estaba tan cerca, que resultaba doloroso imaginar el bienestar, ahora también para su pequeño, y no poder dárselo. Salieron al amanecer, unos setenta contó con dificultad. Aguas tranquilas y varios niños que lloraban mareados. Algo avisó a su corazón de que compartiera con su retoño la ración de agua y comida a ella asignada. Las otras madres los arrojaron muertos por la borda. Ella no. Su pequeño resistió hasta alcanzar el sueño de la costa. Con las otras madres, ella continua llorando aún desesperanzada.

viernes, 27 de junio de 2008

Acá y allá

Son mis papás. Mi papá es el que lo organiza todo. Contrata el campamento, la comida, las tiendas de campaña, los sacos donde dormimos y a los monitores. Mi mamá tramita lo de las subvenciones, programa las actividades, invita al médico y la enfermera y hace los menús. ¿Y tus papas cuales son?

-Yo no tengo papás. La guerrilla se los llevó y nunca más se supo de ellos. Mi hermanito Perico y yo somos dos niños huérfanos más, para los que la O.N.G. de tus papás prepara el campamento cada verano.

viernes, 20 de junio de 2008

El beso y la luz.

Se quedaron frente a frente preguntándose por qué. Se habían besado como sus corazones deseaban hacia mucho tiempo y sus cabezas les prohibían. Concuñados, ella algo más joven, el algo más cauto aunque sin duda había perdido los papeles, y sin duda no se arrepentía y sentía muchísimo que hubiera ocurrido. Aun no se habían respondido la pregunta cuando sus labios se buscaron otra vez, sus cuerpos se apretaron, se fundieron. Alguien encendió la luz y dijo entre risitas. -Son mis papás.

miércoles, 11 de junio de 2008

Final y principio.

Le fueron abrazando todos los hombres al salir del cementerio a modo de despedida. Buscaban deliberadamente un lugar en el que protegerse del sol de verano, o del frío del invierno según la época, y por allí pasaban destilando tristeza, consuelo o resignación.

Ellas no acudían jamás hasta el camposanto. Desde la iglesia emprendían el regreso hasta sus casas conversando en voz baja al principio y de temas fúnebres, para acabar a gritos como era costumbre y hablando de cualquier cosa.

Los niños vivían con distancia el momento del entierro. Todos salvo dos que en esta ocasión se quedaron frente a frente preguntándose por qué.

miércoles, 4 de junio de 2008

Revelación.

Ayudenme amigos, -dijo levantando su copa, pupilas brillantes y mueca tragicómica- ustedes que tanto saben de la vida porque la han vivido. Ayudenmé a comprender cómo en cada uno de los brindis anteriores me sentía con cinco o seis años menos de los que cumplía, y hoy me siento casi parejo. Y lo que es aun peor. Creo que de a poco me sentiré incluso por encima del guarismo de mí onomástica. ¿Me estoy haciendo viejo verdad? ¡Diganmelo carajo! Diganmelo...

Primero bebieron, después uno a uno le fueron abrazando.

lunes, 2 de junio de 2008

Pasado y presente del techo.

Aquella mañana no acudió al trabajo. Sus ya mermadas fuerzas habían desaparecido totalmente de su cuerpo. No hizo siquiera el intento de levantarse de la cama, no podía. Miró el techo blanco y se vio corriendo de niña con sus primas, por entre las macetas de la casa de su abuela. Vio a su madre que la llamaba para comer y sintió nauseas. Entonces sus ojos se anegaron en lágrimas y sintió pena de sí misma y un sentimiento noble aunque algo confuso. Hizo un esfuerzo sobrehumano y cogió el móvil. Marcó 112 y susurró. -Ayudenme.