Le invitó a pasar con un leve movimiento de cabeza y Baltasar se quedó helado. El juego de rol decía, "llamarás a la puerta de tu vecina en albornoz y le dirás que para ahorrar agua por lo del cambio climático, vas a ducharte con ella" y, le pareció gracioso, y posibilitador vería de qué, pero ahora con aquel joven en slip de licra tras la puerta y su vecina sonriendo dentro, recostada con un tanga en el sofá del salón, su cabeza estaba confusa. Por fin se decidió a entrar.