martes, 5 de agosto de 2008

Culpable previo.

Lo presentía con claridad desde hacía tiempo, Europa se les estaba poniendo difícil por momentos. No importaban su incorporación a la urbanidad del viejo continente, sus jornadas de trabajo de varias horas más cada día por menos dinero. No importaba que tuvieran que alimentar a sus familias ni que agacharan la cabeza por la mera subsistencia. Su etnia les hacía culpables previos, luego ya veríamos. Salió a la calle con el documento de identidad entre los dedos, y encontró soldados patrullando que se fijaron en él.

13 comentarios:

Rocío dijo...

Verdaderamente fuerte.
Éste sí lo pillé :)
Besos.

Ayshane dijo...

Me da que puedo intuir de que vá... pero queremos más ¿para cuándo?

Besos

Víctor González dijo...

Hasta para nacer según donde y siendo hij@ según de quien hay que tener suerte. Ya ves Rocío esto no ha cambiado en los últimos 3000 años casi nada.
Besos creativos.

Víctor González dijo...

Ayshane te agradezco la visita y confío en verte por aquí con frecuencia.
Besos.

JOHAN BUSH WALLS dijo...

Así es maestro, uno creo pasar desapercibido, pero en el momento menos pensado te piden la identificación y luego te desconocen, y tratan de desterrarte, de mandarte lejos.

Saludos

Poetiza dijo...

Hola, que dificil vivir asi. Un saludo y beso, cuidate.

Páginas de la Vida dijo...

Qué difícil es perder tu identidad, y en busca de algo mejor tener que soportar de todo, y eso pasa en España y en todos lados, los argentinos emigran a otras tierras en busca de un mejor pasar, y nosotros recibimos gente de países hermanos, los cuales no siempre son bien tratados.


Besos


SIlvia

Aaoiue dijo...

Es difícil vivir con una culpabilidad previa, como si se tuviera que estar demostrando siempre una solvencia y una inocencia que a otros se nos da por sentada.
un saludo desde Finisterre, mañana vuelvo a casa. Besos.

Víctor González dijo...

Ciudadanos de un mundo muy pequeño Johan, el propio.
Saludos.

Víctor González dijo...

Hola Poetiza. Así viven muchos en la tierra.
Besos.

Víctor González dijo...

Podemos aplicar aquí pues, la fabula de Samaniego que hablaba del sabio pobre.
Besos.

Víctor González dijo...

Si quieres Silvía te la mando.

Víctor González dijo...

Aunque todo esté en su sitio y tal y como tú lo dejaste al marcharte, por un instante al entrar tendrás la sensación de que los duendes han variado la situación, forma y tamaño de las cosas. Luego todo volverña a ser como antes y la realidad podrá con la memoria.
Besos creativos.
PD. Ha operado el iodo del Atlántico su benéfico cometido sobre tu glándula?