viernes, 23 de mayo de 2008

Encontrar el camino.

Lo logró entender pero... Noches enteras despertándose a las tres o las cuatro. Dando interminables vueltas en la cama, acribillada por el lacerante repiqueteo de las responsabilidades inconclusas. La angustia era una losa colosal sobre su pecho. La oscuridad un paño asfixiante sobre su cara. "Desmenuza los problemas, fraccionados se atacan mejor" oyó decir en un programa nocturno, y en medio de todo creyó ver la luz y se quedó placidamente dormida. Aquella mañana no acudió al trabajo.


viernes, 16 de mayo de 2008

Dolor y crisis.

Eso fue determinante y los síntomas de crisis mental se agudizaron hasta el extremo de hacerle sentir verdadero dolor que no sabía bien como explicar, pero que sentía por todos los poros de su cenicienta piel, de modo que optó por apagarse el Fortuna que fumaba compulsivamente sobre el dorso de mano, para así distraer un poco la tormenta de sus pensamientos. En su pequeña comunidad todos hablaron del hecho, aunque ni el viejo médico de familia que sabía mucho de cómo curar el cuerpo, lo logró entender.

El silencio que más duele.

Todos los conciertos acababan igual, varios minutos de aplausos, gritos de bravo y la orquesta entera puesta en pie mirándole. Por dentro mientras sonreía y saludaba inclinando la cabeza hacia delate la angustia le carcomía. Llevaba casi un año en el que no oía con claridad dos compases seguidos. Conocía cada instante de las sinfonías pero... Alguien tiró de su chaqueta suavemente y le hizo mirar hacia abajo. -Papá te estoy llamando y no me haces caso. Eso fue determinante.

jueves, 15 de mayo de 2008

La estrella y yo.

Repetí para mis adentros que le amaba. Cada gesto, cada nota de sus canciones, sus entrevistas, los vídeo clips, conocía su vida entera. Cuando el avión se detuvo y el grupo descendió por la diminuta escala, todas guardamos silencio hasta que apareció él. Entonces los gritos y el delirio, los llantos y por mi boca liberado todo lo íntimo. Poco después su jefe de prensa se acerco a donde yo estaba para que le acompañara hasta la sala vips. -El Boss quiere verte. Siente curiosidad por saber quien es la morena de la primera fila de todos los conciertos.


viernes, 9 de mayo de 2008

Tiempo de despedidas.

Tomó la decisión por mí el corazón, resulto inevitable. Me acerqué hasta ellos por detrás y abracé su cuerpecito menudo mientras le besaba la rubia cabeza. Se volvió sobresaltado pero enseguida una sonrisa asomó a sus labios. Miró a su madre de reojo y entonces el terror hizo sus ojillos de agua. Todo fue muy rápido y ahora veía como se alejaban por el corredor de la gran superficie, ella tironeando de su brazo, él volviéndose a cada paso. En mi bolsillo vieja ya la sentencia, con el régimen de visitas incumplido y reciente el diagnóstico demoledor. Cáncer de huesos. -Hasta siempre amor mio-. Repetí para mis adentros.

miércoles, 7 de mayo de 2008

Decisión forzada.

Dos impostores que me esperaban al final del callejón oscuro. Sorteando vapores de alcantarillas apestosas, avancé cauto. ambas manos en los bolsillos de la gabardina gris. La derecha acariciando la culata fría de mi treinta y ocho largo, amiga inseparable. La izquierda apretando un fajo de cincuenta mil dólares y mi cabeza buscando la decisión correcta como un torbellino. Apenas tenía veinte pasos para decidir que mano sacar Un gato que saltó desde un cubo tomo la decisión por mí.

miércoles, 30 de abril de 2008

Las dos caras mienten.

Bajo costo sólo por ser quien era. Cuando el éxito está de cara todo tiende a salir bien y este negocio que le presentaban, en otro tiempo hubiera pasado de largo sin ni siquiera rozarle. Recordaba esas horas con una especial nitidez; el momento de la culminación de su carrera que le permitiría retirarse para siempre a vivir la vida. Recordaba también el estallido de la guerra, su mercancía en el puerto franco saqueada y luego la ruina. A su cabeza volvió una vez más que "el éxito y el fracaso no son más que dos impostores"

martes, 22 de abril de 2008

Buscando su destino.

Durante varios días anduvieron perdidos girando en círculos sin saberlo. Sus escasos conocimientos acerca de la orientación no hacían más que confundir al grupo, que por momentos se iba desanimando y perdiendo el interés por un final feliz que nunca estuvo cerca. Toda esperanza de llegar donde poner a salvo la situación estaba practícamente perdida, cuando uno de los lideres del grupo, el americano concretamente, tuvo una idea que los demás aplaudieron animosamente. -Podríamos prorrogar la subvención hasta el año que viene, renovando los contratos de compra de madera a bajo costo.

viernes, 18 de abril de 2008

Dignidad y distancia.

Aquel ataúd de pino, bien labrado y mejor barnizado, permanecía tranquilo en silencio almacenado en una pomposa funeraria, a la espera del entierro de algún finado del primer mundo, con coche lujoso, flores para un momento y cura de responso monótono canalizando consuelo espiritual. En Kambaata, apenas a setenta kilometros de Addis Ababa, acababa de fallecer una joven de sólo trece años, durante un parto voraz para el que su frágil cuerpo no estaba preparado. El ataúd de pino aun permaneció tranquilo durante varios días.

martes, 15 de abril de 2008

Sin final feliz.

Cada escenario era como un mundo nuevo al que se llegaba desde el anterior, sólo si se había superado la prueba correspondiente. Había luchado y vencido a terribles piratas, rescatado hermosas princesas, desarmado maléficos caballeros, entronizado a reyes ultrajados, incluso había expulsado a un dragón incendiario, que a punto estuvo de quemar su casa, pero ahora no sabía como devolverle la vida a su madre, inmóvil y fría dentro de aquel ataúd de pino.

viernes, 11 de abril de 2008

Después del show.

La próxima gira acababa de quedar firmada. Ciento cuatro bolos recorriendo el mapa de punta a punta durante casi ocho meses. Buen rollo. Otra vez a dormir casi nada, a beber casi de todo, a comer mal, a meternos de todo y al sexo rápido con caras que no llegamos a ver ni a recordar, en la furgona, en el hotel cuando lo hay, o hasta detrás del escenario entre fundas de instrumentos y técnicos que esperan su turno en esta manada que formamos el grupo. Es curioso, mientras pienso en esto, canturreo con mi guitarra, "pero como negar que me vuelvo vulgar, al bajarme de cada escenario".

jueves, 10 de abril de 2008

Ir de función

Aunque la tournée se suspendió ayer por falta de público, como cada tarde entró en su vieja caravana para completar el ritual del maquillaje. Luego tras ajustarse la nariz de goma, se dirigió a la pista apenas iluminada. El silencio resultaba atronador, y aunque el miedo enganchaba sus movimientos quería terminar cuanto antes. Se subió a la silla que le había visto triunfar durante lustros y deslizó sobre su cuello la cuerda colgante del trapecio. Una voz risueña a su espalda preguntó entonces.
-¿Qué haces abuelo.?
-Nada cariño, sólo preparo el número de la próxima gira.

martes, 8 de abril de 2008

Límites de un árbol.

Y lo fue. Por serlo, pero lo fue. Por romper moldes y tal vez que alguien se fijara en él, lo fue. Lo fue por hastío, o por dejar de sentirlo, por abandono y soledad, por lastima de si mismo, por desamor, pero lo fue. Llegado el día de serlo y entrada la noche cenó abundántemente y bebió aún más. Cuando lo encontré, el rigor mortis ya estaba bien instaurado.
"Era un muchacho sano" me dijo el forense a la semana siguiente. " Otro que había suspendido la tournée sinedie".

sábado, 5 de abril de 2008

Bifrontismo.

Irreal era la definición perfecta para aquella sensación. La habitación ahora no tenía límites. Flotaba sobre un lecho gelatinoso y fresco, agradable por desapercibido. Había otros a lo suyo que sonreían al cruzar con ella una mirada. Comenzó a canturrear bajito y viendo que no parecía molestar a nadie, elevó el tono hasta la estridencia. Se sentía liberada como nunca, espléndidamente bien. Separó sus muslos cuanto pudo y gritó aun más fuerte mientras se vaciaba por dentro. Morir y nacer estaban tan próximos. De pronto todo pareció real, y lo fue.

jueves, 3 de abril de 2008

Todo el tiempo.

Mucho vivido. Todo había ocurrido en muy poco tiempo pero de tan intenso, le parecía incluso mentira algunas veces. El cambio de ciudad, el nuevo trabajo, la boda, el nacimiento de su hijo, el cargo público, el divorcio, sus amantes, las drogas, la corrupción, el dinero, muchísimo dinero, y ahora la cárcel. Su abogado le prometía en cada visita que saldría bajo fianza, pero esto no acababa de llegar nunca. Tal vez aquel nuevo universo en el que todo ocurre tan despacio, era el crisol que deformaba la dimensión temporal de su pasado, haciendo del tiempo algo irreal.