miércoles, 30 de abril de 2008

Las dos caras mienten.

Bajo costo sólo por ser quien era. Cuando el éxito está de cara todo tiende a salir bien y este negocio que le presentaban, en otro tiempo hubiera pasado de largo sin ni siquiera rozarle. Recordaba esas horas con una especial nitidez; el momento de la culminación de su carrera que le permitiría retirarse para siempre a vivir la vida. Recordaba también el estallido de la guerra, su mercancía en el puerto franco saqueada y luego la ruina. A su cabeza volvió una vez más que "el éxito y el fracaso no son más que dos impostores"

13 comentarios:

Rocío dijo...

"En el término medio está la virtud" (Aristóteles)

Lo difícil es encontrar ese equilibrio. Y sí, estoy de acuerdo en que el verdadero éxito tiene valor no cuando el viento sopla de cola. A veces ayuda, pero no es condición "sine qua non". Sólo alcanza su verdadero significado cuando, al menos, las cosas no van al límite.
Me gusta leerte, porque me haces pensar.
Besos.

AAOIUE dijo...

Lo que importa es la trayectoria total, ¿no?, el cómo se vive la vida. Estoy muy de acuerdo con Aristóteles. Y con Rocío, en que haces pensar.
Saluditos.

Antonio Serrano Cueto dijo...

Muy bien elegido el título. La mentira en ambos lados: en la cima y en la tierra humilde. Y quizás la verdad entre una y otra.

Víctor González dijo...

Entre los tres habeis acabado de redondear el micro.
Gracias trébol.

Goathemala dijo...

Es que lo son, dos impostores porque desvirtúan la realizad que está compuesta de algo más que éxitos y fracasos.

Atinado relato.

Saludos.

María dijo...

Pues que te dejé un comentario y no le veo publicado ¿lo habré hecho mal? de todas formas te lo vuelvo a decir que te agradezco tu visita a mi blog al igual que tu comentario, y que gracias a ello he podido conocer tu blog que me parece precioso y volvere por aqui mas despacio para leerte. Tu puedes pasarte por el mio siempre que quieras.

Saludos.

Atticus dijo...

¡Por favor, continúa la historia!
Las dos caras mienten y, sin embargo, las dos dicen la verdad. No podemos escapar de ese juego de contrarios.
Muchas gracias. Ánimo.
Atticus

Maghenta Comunicación dijo...

Me deja con ganas de leer más....

B x C

Víctor González dijo...

Goathemala bien visto. Este circo está montado sólo en base a esos dos parámetros y es mentira. Bienvenido, seguiré tu blog.
Aquí seguiré también pata ti, encantado de tus visitas María.
Atticus, como puedes comprobar son micros encadenados al posterior con el final del precedente, pero formando parte de un gran relato, el de la vida, en el sólo voy mostrando diversas caras del poliedro. Gracias por tus palabras.
Maghenta es lo más bonito que se le puede decir a un autor. Yo me quedo siempre con ganas de escribir más y lo hago en algún que otro foro.
Gracias sinceras a los cuatro y espero veros pronto.

Madame X dijo...

La vida nunca es equilibrada. A la vuelta de cualquier esquina la suerte puede mostrarnos cualquiera de sus caras. Demasiado a menudo no contamos con el factor sorpresa.

Un saludo.

X

mega dijo...

Pero se sentía satisfecho. Su lucidez lo había salvado.
Coincido con Antonio: buen título.
Un saludo,

Víctor González dijo...

Casi nunca esperamos que nos ocurra lo peor amiga X, es una forma de autoprotección, y lo mejor también suele pillarnos despistados.
Agradezco tu visita.
Me alegro Mega de que el título os parezca acertado, forma parte del micro y dice una parte importante del mismo.
Otro grande.

María dijo...

Saludos y feliz día Víctor.