-Los datos económicos de nuestro banco, -dijo engolado, -son los mejores del mundo en 2008.
Su cara fue portada de todos lo periódicos del día siguiente, y a pocas manzanas de allí una inmigrante peruana, puso esa portada en el fondo de un cubo de basura, y arrojó sobre ella las modestas cáscaras de los huevos de la cena.